Muerto el fideo se acabó la rabia

Posted on 25 agosto, 2014

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[Roberto G. Prada]

El fútbol ya no es lo que era. Una afirmación tan  sobada que casi pierde ya la verdad incuestionable que afirma. Llegará el momento en que alguien nos pregunte cómo era el fútbol de antes que tanto parecemos añorar, y seguramente no sabremos qué responder a eso.

Pero hoy el Real Madrid, esa máquina de crear cultura social a golpe de noticia, nos regala el mejor ejemplo con que ilustrar la afirmación que inicia estas lineas. El Madrid se desprende de Di María, el mejor jugador del equipo la temporada pasada. La de la Décima. La que llevaban esperando doce años. No toca ahora hablar sobre técnica o táctica, ni siquiera sobre estadística. Di Maria hizo por la Decima mucho más de lo que pudieran hacer Cristiano, Ancelotti o Florentino. Una evidencia. Pero el club decide que se puede permitir prescindir del jugador más determinante de su plantilla. Y ¿por qué? No busquen motivos deportivos, nunca los encontrarán. Y, si los encuentran, pregúntense hasta qué punto  saben ustedes de deporte en general y de fútbol en particular. No busquen motivos deportivos, porque estos hace años que abandonaron el edificio.

La razón es simple: el acomodo en la titularidad del recién fichado James junto a los demás fichajes de postín que el presidente hizo la temporada pasada. Recuerdo el año pasado por estas fechas una vaga sensación, casi diría erótica, de ver que la planificación del club tenía sentido. Que los fichajes, en conjunto y olvidándose en casa el bombo y el platillo, podían obedecer a un proyecto serio y de futuro. La inercia de la temporada dejó claro que no, que aquello no había sido más que un espejismo. Que el bombo y el platillo seguían vigentes durante toda la temporada, y que había quien tenía que jugar en base a una jerarquía que no marcaba ni la antigüedad ni la calidad. El gran logro de Ancelotti fue conseguir saltarse esa norma alineando a Di María antes que a Bale o Isco. No le resultó tampoco tan difícil convencer al presidente: hasta para él era evidente. Pero a Florentino no le pillas dos veces en el mismo renuncio. Esta vez ha decidido actuar antes y erradicar el problema de raíz.

No habiendo Di María, no habrá debate posible.

di-maria

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Posted in: FÚTBOL